Recientemente inicie un viaje de aventuras y locuras cuando junto a mi esposa decidimos comprar nuestra primera casa. Había escuchado mitos e historias de alegría y terror sobre lo que esta decisión podía acarrear. No quiero ser extenso en el proceso de la compraEstructura de Negocio -You Prism, pero al final logramos conseguir la casa e inició la aventura. Una de las primeras cosas que hizo mi esposa fue agarrar un pedazo de papel y dibujar un plano de bajo presupuesto de la composición de la casa. Donde se encontraba cada cuarto, baño, la sala, la cocina, el comedor, etc… Al verlo no entendí el propósito del mismo, pues lo que yo veía era la necesidad de comenzar a trabajar para lograr tener un hogar cómodo y bonito. Pero mi esposa continuaba en su proceso de dibujos, medidas, espacios y lógicas misteriosas. Un día me encontraba trabajando en uno de los cuartos, me cansé y brinque a otro cuarto, luego me volví a cansar y comencé a hacer otras tareas y así hasta que al final del día no sabía qué había hecho, que había completado. No podía mirar y disfrutar algo como un proyecto finalizado, de hecho no sabía ni siquiera a quién le iba a servir ese cuarto o área. En ese momento ya frustrado miré los dibujos que pensaba que me iban a recordar cuánto trabajo y dinero me quedaban por invertir, pero descubrí algo completamente diferente. En los dibujos pude ver como estaba compuesta mi casa, a quien le correspondía cada cuarto, cuánto espacio tenía y así calcular que podía poner y en donde. También había una lista de qué trabajos eran necesarios por área, el nombre correspondiente de cada área y los espacios que eran los más necesarios darle atención.

¿No suena esto algo familiar, cuando hablamos de nuestro negocio o compañía? Es esencial que conozcamos la estructura del negocio, que identifiquemos cuales son las áreas esenciales del mismo y definamos el propósito y tareas que cumplirá cada área. De esta forma invertiremos mejor nuestro tiempo, esfuerzos y dinero para convertir nuestro negocio en uno funcional e intencional.

Cada espacio de nuestro hogar debe cumplir con un propósito y tiene unas tareas definidas. Creo que sería un poco extraño agarrar mi almohada y sábanas, y acostarme en la ducha o en el piso del baño, o intentar preparar una deliciosa cena en el dormitorio. Hay áreas definidas en nuestro hogar y así mismo debemos tener áreas definidas y esenciales en nuestro negocio. En nuestra compañía identificamos las áreas esenciales para operar: área de ventas y mercadeo, producción, servicio, finanzas y recursos humanos. ¡Pero Héctor, esto suena a compañía grande, de muchos empleados e ingresos!  y mi negocio se compone de dos personas. Te pregunto, ¿hay dormitorios en tu casa, hay baño, tienes cocina? o tal vez ¿conoces a alguien que viva solo en un apartamento y no tenga baño? Lo que quiero decir con esto, es que no importa de cuantos empleados se componga tu negocio, o a cuantas personas le sirves hoy día, debes definir áreas esenciales, su propósito y las tareas que realizarán, aunque el espectáculo se componga de una sola persona hoy.